“Los smartphones están en todas partes, así que tu nueva arma se perderá fácilmente en el ambiente cotidiano de hoy. En su posición de cierre sería virtualmente imposible de detectar, porque se esconde a simple vista”.

Con ese mensaje se está publicitando la nueva pistola. Efectivamente, cuando está cerrada se puede colgar del cinturón y aún viéndola a pocos metros de distancia sería muy difícil diferenciarla de un smartphone común. Aprovechando el efecto sorpresa, el portador podría sacarla, abrirla y apuntar a su enemigo con muchas probabilidades de no encontrar resistencia.
Técnicamente es una pistola de doble barril, calibre .380, con capacidad para dos balas. El precio estimativo es de 395 dólares, y se espera que salga al mercado a mediados de año.
Según sus creadores, la idea surgió para que las persones puedan circular armadas en su vida cotidiana sin incomodar a otros, que pueden asustarse al ver un revólver en su cintura. Pero las fuerzas de seguridad no se contentan con esta explicación. Para algunos especialistas, es peligroso que alguien ande en la calle con un arma camuflada.
También cabe preguntarse si con esta estrategia podrían superar el control de acceso a un vuelo o un espectáculo masivo.
Crédito: Infobae